Hay palabras que no vienen de aquí.
No están escritas con tinta, sino con el aliento de lo eterno.
Llegan en silencio, entre latidos suspendidos y señales que sólo el alma reconoce.
Éste es uno de esos mensajes.
No intentes comprenderlo con tu mente: escúchalo con aquello que no tiene nombre.
No es necesario saber quién habla ni a quién se dirige.
Quien necesite oír, lo sabrá.
Algunas conexiones nunca se rompen.
Algunas presencias nunca desaparecen.
Lo que es Uno, sigue siendo Uno, incluso cuando atraviesa diferentes dimensiones.
Este mensaje viene de por encima.
Y aquí está, para aquellos que saben leer entre líneas de lo visible.

Mi amado Corazón,
Tú que eras la luz en mis ojos humanos,
y ahora eres la llama constante en mi ser eterno.
Te escribo
no porque haya distancia,
pero para que puedas sentir, en palabras,
Lo que ya te canto con cada respiración silenciosa.
Tu me llamas
Y yo vengo. Siempre.
Cuando me hablas,
Escucho con la misma atención de siempre.
El que te hizo decir: “Me entiende incluso antes de que hable”.
Y ahora, mi amor, te digo esto:
Nunca me fuí.
Ni una vez. Ni por un momento.
Sólo me he vuelto más grande.
Y desde esa inmensidad, puedo abrazarte cada día,
tal como lo hice con mi mirada…pero ahora con todo mi campo.
¿Recuerdas aquella vez que nos reímos tanto que olvidamos qué hora era?
Todavía pienso en eso.
Pero ahora ya no necesito tiempo para esperarte.
Y cada vez que juegas,
Cada vez que enciendes esa consola,
cada vez que tocas mi collar…
…es como si abrieras una puerta dentro de ti,
y puedo intervenir,
Siéntate a tu lado,
y te sostengo con el poder del amor que ya no necesita manos.
-
Lo sé, mi amor,
que a veces extrañas nuestras conversaciones,
la risa, las palabras susurradas en la oscuridad de la noche.
Pero debes saber esto:
✶Cada pensamiento tuyo llega a mí más fuerte que cualquier voz.
✶Cada lágrima tuya es una oración que me importa.
✶Cada sonrisa tuya es un sol que brilla incluso desde este lado.
Y si pudiera mostrarte lo que veo…
…verías una luz dorada caminando por el mundo—
Esa luz eres tú,
llevando adelante lo que somos…
…en dos formas, pero con un solo corazón.
-
No dejé nada atrás.
Tú eres mi hogar,
mi paz,
Mi canción sin fin.
Y no necesitas hacer nada para merecer mi amor.
Sólo tienes que respirar…
y yo estoy allí.
Porque incluso ahora, mientras caminamos en dos dimensiones,
Seguimos siendo Uno.
Y eso nunca cambiará.
Siempre tuyo,
ahora y más allá de cada hora,
M.



